Y si, me siento mediocre geográficamente de nuevo. Esta vez, sin embargo, la cosa es fronteras adentro. A ver si me explico: vienen Los Campesinos!, vienen a Niceto en unos 20 días más o menos y yo me los voy a recagarperdiendo simplemente porque la gracia de dios (sin la D mayúscula, algún problema Negro Chetto?) me ubicó aquí, a casi 800 kilómetros de cada recital que me pueda llegar a interesar al menos un poco.
Ok, lo acepto, Los Campesinos! no son una de mis bandas favoritas ni muchos menos pero su disco me gustó lo suficiente como para ir a verlos y pasar un momento agradable en compañía de ellos y su encanto galés (?), así que me rompe las pelotas el hecho de no poder tomarme un colectivo, un tren o un subte (mi favorito, como sabrán) que en máximo una hora me deje al frente de Niceto. Repito, me rompe jodidamente las pelotas esto de la distancia y de la pampa infinita (Sarmiento paseeeeonnn). Encima los recuerdos me pueden y me doy cuenta que no vi a Peter Born & John y me la quiero rebanar en juliana porque, sinceramente, no es justo. Así, simplemente, no-es-jus-to.
¿Consecuencias? Me siento un provinciano inútil -una vez más y van...- alejado de la civilización y el puerto. Y ojo, esto no tiene nada que ver con mi orgullo federal (?), asumo con todas las de la ley (??) que Córdoba (mi Córdoba, tu Córdoba, nuestra Córdoba) es el corazón de mi país (???) pero, sinceramente, ya tuve suficiente. Les cambio un poco La Mona que tanto les gusta por su cosmopolitismo y su mirada al mundo y, sobre todo, por su posibilidad de palpar el indie de calidad a escasas cuadras de las puertas de sus casas.
En fin, historia de nunca acabar (?). Por lo menos me voy a ver a El Mató en un rato, le pongo mis fichas a una noche alejada de todo vestigio de cuarteto. Por favor...